31 mayo 2020

Magnetismo





Draluna
Dos polos opuestos encontrados bajo la tormenta a medianoche.


data-p-id=c82c416418fc0e4d72bafd72adf97830,                Un antiguo castillo en calma... Si las paredes hablaran contarían infinidad de historias; algunas acabaron y otras se siguen desarrollando bien, con el ruido de la multitud de alumnos inundando el castillo de vidas curiosas, otras se cuentan en silencio de forma triste, con llantos, conflictos de adolescentes, castigos y lo peor, con la mancha de la guerra impregnando también las mismas paredes. Hogwarts era un corazón latente y esa noche soportaba una fuerte tormenta primaveral, pero se mantenía firme y majestuoso por mucha lluvia y truenos, imperaba sin embargo la tranquilidad. Todo el mundo dormía.
data-p-id=3ff3b2f6b340c2797a8a6667d2b7e4d9,Bueno, casi todos...
data-p-id=2dbbd62237bd0e1ff0b3eab3fb4c5d82,Esa noche a la joven Luna Lovegood le tocaba ronda de Prefecto. ¿Quién se lo hubiera dicho un par de años atrás? Prefecta... El puesto nunca le había atraído lo más mínimo en toda su estancia en el colegio, pero lo veía necesario y respetable como cualquier otro oficio para ayudar a los alumnos, y se sorprendió cuando recibió la carta en verano. Se dijo a sí misma que podría ser una buena experiencia para ese último curso escolar, además de que con ello su expediente académico mejoraría.
data-p-id=46868d4af4efe9b59de1f49bbf066f1c,Necesitaba tener más distracciones ese último año. Sus amigos se encontraban ocupados en muchos asuntos personales: Harry, Ron y Hermione, aunque estaban un curso por encima de ella, ya no cursaban las mismas materias que el resto de sus compañeros y se dedicaban a hacer diversos trabajos y visitas para el Ministerio, que se reconstruía tras la guerra; Neville también había sido nombrado Prefecto, con la añadidura de ser ayudante en prácticas de Herbología, de todos era al que más veía debido a las reuniones con el resto de Prefectos de las demás casas; y Ginny estaba centrada en el Quidditch como nueva capitana, los fines de semana iba al campo a entrenar unas horas extra debido a que ese año venían seleccionadores de la federación al colegio. Por todo ello, los amigos se veían menos esos últimos meses, compartían algunas clases y comidas pero el tiempo parecía que les consumía. Todos tenían su ajetreo y su vida reconstruida. Pero ella necesitaba en su interior algo más. No terminaba de saber qué era. Lo único que quería era que el tiempo no se le escapase de entre las manos.
data-p-id=7eb5d733c2b5d6ab6a932cf74cadf9a6,Ya nada era lo mismo. Hogwarts se lavaba la cara tras la guerra y también lo hacían sus alumnos.
data-p-id=ae1dd497ee96c883515249ec45120111,A pesar de la bella tormenta que contemplaba a través de los ventanales del castillo, todo lo que la rodeaba era la calma... Tediosa calma... Había despertado al mundo tras la lucha y no quería que la emoción en su vida se apagase de nuevo. Era una bruja, tenía mil planes pendientes por llevar a cabo, sobre todo al salir de Hogwarts, y por aburrido que pudiera parecer en el fondo el trabajo de Prefecta de Ravenclaw quería aprovechar el año sacándole partido a todo, aunque pareciese monótono.
data-p-id=71728ca27ad778bd41b94e2472aacfe1,Carpe diem,  y cambio de perspectiva con muchas cosas.
data-p-id=685f17bbe74bb51723dd0add18a0b77b,Todos esos pensamientos rondaban por su cabeza mientras caminaba a paso lento, recreándose en contemplar los retratos en los pasillos tan familiares ya para ella, con la varita encendida y jugueteando con su inseparable collar de corchos.
data-p-id=ed4ccaa27d27d4c24971116a33004ebd,Estaba buscando algo... Podría decir que era en realidad una extraña sorpresa se le empezó a aparecer por esos pasillos desde hacía un tiempo. Entró en ese momento en un corredor amplio ya sin cuadros del cuarto piso y en su interior la chica sabía que pronto se despertaría en ella esa sensación de adrenalina... Tan solo unos pasos más, cruzar el pasillo y...
data-p-id=629deedc0ff09daa4d84f8bbe3fc115e,Ahí estaba de nuevo:
data-p-id=2088411f909508cba1f7afb22c7715a0,Una esbelta y fornida silueta masculina de espaldas, de cabellos perlados como los suyos, miraba cómo la lluvia caía a borbotones por los recovecos de los muros exteriores y las estatuas de la fachada. A ella no le hacía falta que se diese la vuelta, tenía grabada en la retina el color de los ojos destellantes de ese extraño monumento al misterio, sabía que en ese instante estarían llenos de impaciencia y fuego, o al menos eso esperaba. Habló cantarinamente y con pausa haciendo que la figura se diera la vuelta:
data-p-id=ea693cddfd91483508172e520715ba84,-Señor Malfoy, es la tercera vez en esta semana que se salta el toque de queda o que le pillo deambulando por los pasillos fuera de clase –dijo con la típica voz que la caracterizaba, aguda pero firme, como si una maestra regañara a un niño pequeño. Se cruzó de brazos esperando respuesta.
data-p-id=31b76b459f23107a86c3da2b93fda5fe,-Vaya, Lovegood, vuelves a jugar a "la Prefecta sonámbula"... -dijo el joven acercándose un poco más a ella, dejando que la luz de la noche bañara su rostro por completo con una expresión relajada y denotando ironía en la voz. Tan serio pero a la vez tan relajado.
data-p-id=0868c32c4cde573dec0a34b76bc79f97,Un escalofrío.
data-p-id=73ddceeee500a1dc89a582f569f9d2cb,Ambos frente a frente en un breve silencio. Dos entes similares pero completamente contrarios en su interior. Dos figuras que parecían haber sido creadas por la luz de la luna. El contrario de lo similar.
data-p-id=c6110cd05226d940704047285b19966e,Como dos imanes.
data-p-id=eedeaf9bf9a59752cd6ee982b78a6f44,-Sonámbula o no, tengo autoridad para pedirle que vuelva a su sala común, Malfoy. Pero con las veces que me lo he encontrado, a lo mejor el sonámbulo es usted.
data-p-id=e3065951686ec4cafccddf92476c8ceb,-Qué refinada se vuelve cuando tiene esa insignia puesta... -dijo él acercándose más hasta terminar posando un dedo en la solapa de la túnica de la chica, deslizándolo por la insignia que reposaba en la parte derecha de la túnica de Ravenclaw sobre el pecho, por donde le caían tirabuzones dorados. Malfoy parecía ir con el fin de recrearse en esa zona disimuladamente y a la vez se apartó con rapidez. La chica Lovegood sintió un pequeño escalofrió que él pudo percibir. Quitó el dedo antes de que ella le apartase de un manotazo. Y esbozando una media sonrisa él continuó-. Ahora le pregunto; ¿qué más da que esté despierto y paseando?
data-p-id=8f81c284f45e20bde1aa1f4a16aee325,-Está incumpliendo las normas y no creo que le venga bien que le quite más puntos.
data-p-id=548b3aed8fc9d395bf0c65ea1748568a,-¿Rompiendo las normas? –soltó una risa irónica- Creo recordar que, siendo amiga de Potter también es experta en eso... Que sepa que, por otra parte, puedo decir que, usted Lovegood, está siendo desconsiderada con el trato a un alumno –se cruzó de brazos mostrándose totalmente despreocupado-. A lo mejor el pasear me ayuda a coger el sueño.
data-p-id=7d44651587e680f49997e14658eb0450,-Lo único que conseguirás es quedarte dormido mañana en el pupitre de clase.
data-p-id=fb7ca81cfda602e23d5544cb0a709659,-¿Qué ha pasado con eso de "usted"?
data-p-id=fce40f37c24c29c4052d5b60c084163b,-Ya no eres prefecto y es normal que se te haya quedado la costumbre de ir rondando  medianoche pero así solo  ganarás  un castigo...  Vuelve a la cama.
data-p-id=e5443047cb0ddf680f9eb7833f64854c,-¿Me vas a llevar de la mano o a la fuerza?
data-p-id=bf59d4e7cb173dc5a46fbee39c47d304,-No quiero llegar a la fuerza... -advirtió aún con ojos inocentes que parecían emanar toda la paciencia del mundo.
data-p-id=21e06e9eadec86822debdabcb085bb9e,-¿Seguro? –arqueó una ceja bajo los ojos centelleantes de la joven.
data-p-id=10a27b25fa760f78ff1dde8285cf9595,-Eso sería entretenerme demasiado en mi turno. Además, en este pasillo hay muchos Torposoplos –dijo sonriente ante tal idea-. Puede que ya tengas alguno rondándote –alzó la mano pasándola por la frente del joven, poniéndose levemente de puntillas para simular cómo algo revoloteaba por su cabeza mientras este ponía una expresión de ligera sorpresa.
data-p-id=f0701daedf8add566914972205bf2302,Malfoy tomó su mano con ligereza sin mostrar ninguna nota de agresividad aunque con semblante serio para que se detuviera ante uno de esos gestos y aspavientos tan locos que parecía tener la chica de vez en cuando. Giró con ella hasta conseguir que quedara de espaldas a uno de los ventanales.
data-p-id=5798a508f734fe18a25f79aff022df5d,-Acorralada –contestó él en un susurro. No quería admitir que esos gestos infantiles de la chica le hacían mucha gracia.
data-p-id=4792854cdd516ef8b7de171197fbfa18,-Entonces, veo que elige la fuerza, señor Malfoy...
data-p-id=72f8ef94ecffa6fd08787eaccf59d405,Estaban a escasos centímetros cuando unos pasos en la lejanía les hicieron terminar su conversación y salir repentinamente de ese extraño ensimismamiento, haciendo que ambos mirasen a la vez, con el mismo gesto de alerta, al fondo del pasillo, donde empezaba a divisarse la luz de otra varita. De repente, el joven tomó a Luna con firmeza por los hombros y la empujó unos metros hacia una de las aulas. A su vez, la chica apagó su varita y abrió la puerta con un Alohomora. 
data-p-id=60df0b0a800f9deff8f6e40b53b1634c,Pasos en un eco ensordecedor y el corazón del águila y el de la serpiente latiendo frenéticamente.
data-p-id=1e338d18975e3fa64eb155d756df8075,-Por qué poco... -susurró Malfoy asomado a la rendija de la puerta.
data-p-id=2f9ca7eea006095cf9e1ef52d52aee0d,-Ha estado muy cerca... –añadió Lovegood apoyándose en uno de los muchos pupitres.
data-p-id=c5db58073c0a4a36f42392001d958a7d,Cuando el destello de la tercera varita, al parecer de un profesor, que invadió el pasillo se hubo alejado, el chico cerró con sigilo la puerta y dirigió la mirada hacia la joven:
data-p-id=993560b0e4cb723a0a75cfe94bcc6dc7,Seguía apoyada y estática en el pupitre, sus enormes ojos grisáceos mostraban sorpresa e inquietud con una curiosidad y duda infantil. Y le miraban, sin embargo, con fascinación, esperando a ver cuál sería el siguiente paso del chico.
data-p-id=bf96a6a1e487135dc85a65cbdc96dffb,Malfoy mostró de nuevo una malévola media sonrisa y empezó a recorrer esa silueta de niña con la mirada de arriba abajo mientras cerraba con un hechizo la puerta para no estar a merced de más paseantes nocturnos.
data-p-id=f3004f6aa1b0e3a538cd6ce51f3a5dbf,Una mirada. Ojos analíticos.
data-p-id=5ef1ac56d787a60a09ec3e4bc9231e67,Una toma de aliento. Los labios húmedos.
data-p-id=4db65ef8302ccba615202704ea4aef57,Un suspiro y...
data-p-id=6c9b587d1a2b235e6e0da48640435518,Lentamente acortaron el espacio que había entre ellos para encontrarse en los labios del otro. Al principio un roce, luego empezaron un beso acompasado, dulce, fueron recreándose hasta tomar un ritmo. Luego él se dispuso a invadir la boca de la joven con su lengua de serpiente, algo para lo que la chica estaba prepara y correspondió ansiosa de explorar, embriagándose del aliento del joven, frio pero dulce. Jugueteaban en uno con el otro en un ritmo que no deseaban terminar. Sus manos no se quedaban fuera del juego; él la atrajo cogiéndola de la cintura con una mano y con otra recorría su espalda sintiendo el cosquilleo de los mechones de su pelo entre los dedos. Ella le rodeó por los hombros, entrelazando sus dedos de muñeca y transmitiéndole delicadas caricias en la nuca.
data-p-id=161810935a162ac399ba560b5b2296eb,Cuando se separaron unos centímetros para tomar aire, él pudo notar el leve rubor de sus mejillas y ella cómo los ojos de él centelleaban ansiosos. Al unirse de nuevo él no se recreó demasiado en la boca de la joven, quería probar más zonas, y llevó los besos al cuello de cisne  de la muchacha, lo que provocó que ella se mordiese el labio inferior en un acto reflejo y se aferró más a la camisa impoluta del Slytherin.
data-p-id=0b1ad25ffc0f28901f72d2b74b14360f,-Draco... esto está mal –decía cerrando los ojos para recrearse en esa sensación.
data-p-id=10cc10f85d740f3c98ade796e9955ae8,-Lo sé –contestó en un leve y jadeante suspiro ansioso-. Pero no nos engañemos, sabes que te encanta –dijo mientras deslizaba sus dedos por el nudo de la corbata azul de Ravenclaw con rapidez y delicadeza mientras seguía recorriendo su cuello con un hambre voraz.
data-p-id=d201a09fa29385cb9782f7447c583db8,-No he dicho que paremos... –señaló la chica mientras se estremecía ante ese acto salvaje que le sacaba una media sonrisa- Pero... imagina que llega a encontrarte otro prefecto que no sea yo...
data-p-id=f86ebf5419e7b1fdbb151465a4c3f562,-Me da igual, Luna... –dejó su juego para levantar la cabeza y mirarla los ojos mientras. Mientras tomaba aliento seguía desatando la corbata-. Ya todo me da igual.
data-p-id=33f22529a82d04018cb7bcd1d631eaa9,La condujo con delicadeza unos pasos hacia el pupitre donde estaba antes apoyada.
data-p-id=144fdc1d4c61aa19d4d37ee1be9f927d,-No lo creo... -ella apartó las manos del chico y las apoyó de espalas a la mesa- Sigo sin entender por qué yo...
data-p-id=75ec7df2f9e6e528427dc1d737f91365,-Tú no eres como otras. No eres una experta en la materia, pero eso me termina gustando –apartó un mechón rebelde del rostro perlado de la chica y siguió recorriéndola con la mirada hasta posar ambas manos en sus caderas.- Por otro lado, yo podría preguntarte a ti lo mismo.
data-p-id=0d1afad533fce69bb46d0e4760c99090,-Pregunta –dijo la chica con firmeza empezando a desabotonar la túnica del Slytherin.
data-p-id=717a72262c7ccd68b5cb6659163ec55d,Experta o no, acababa siendo capaz de despertar una llama en el joven. Él se dejó hacer, expectante a la respuesta de Lovegood.
data-p-id=96cc050be53cbbb9140682309ec53aea,-¿Por qué yo, Luna Lovegood?
data-p-id=c01e034c34106f675e5604d37bf69c7b,-Puede que por lo mismo que tú, pero de forma diferente –el mostró una expresión de duda- Porque tampoco eres como los que me rodean. No eres un experto en esa materia de empatizar y de manejar sentimientos –dijo explicándose con voz parsimoniosa mientras terminaba de desabrochar la túnica y empezaba con la impoluta camisa-. Pero saber que muestras un lado vulnerable y humano me termina gustando...
data-p-id=e2734f77eb7e7a175ad382b420c8a1e9,-En resumidas cuentas: porque ambos somos raros para el otro.
data-p-id=e4d187312fda899fc7ec85d9b718ac93,-Claro. Yo  soy "la Lunática de Ravenclaw" y tú el extraño ex-mortífago de Slytherin –sentenció con toda la naturalidad del mundo, descubriéndole el torso y empezando a acariciarle cálida y lentamente.
data-p-id=7a27ec83f12d871ec1e2aad32b3e5fb2,-Nunca me has tenido miedo, ¿verdad? –cuestionó él empezando a subir los pliegues de la falda de la chica para no quedarse atrás.
data-p-id=f5ad87ef7fd216705a33f22c710c79d2,-¿Por qué debería? –preguntando de nuevo con toda la sinceridad e inocencia del mundo.
data-p-id=fc3ddea3fa52ebd7f596bbf561105a74,-Toda la gente con la que me cruzo últimamente me mira con miedo... No me importan las miradas de desprecio, me importan las de miedo.
data-p-id=c69152a257105740c2d1cefa5a1e798e,-Ya, y tú desearías que te mirasen con admiración, ¿no es así?
data-p-id=498ac26a0f2a933ae16c385960439be0,Él asiente y comienza desabotonar la túnica Ravenclaw.
data-p-id=df24cb448e27f2541384896f9ff2841a,-¿Para qué engañarme?... Ya nadie me mira con deseo como antes...
data-p-id=83dff6291222e5ff2530be8ebc739eca,-Quizá aún lo hagan algunos, pero tú no te das cuenta...-dijo apartándose. Sus manos dejaron de explorar su torso y se centró en tirar de ambas corbatas y juguetear con ellas haciendo un lazo- Siempre has estado inmerso en tu mundo y no te interesa explorar el de los demás.
data-p-id=9dcf7fd1bdaedab9d11f7420f16dc181,-Ahí te equivocas –el acortó un poco más el espacio entre ambos para apoyar las manos en pupitre, encerrando a la joven que automáticamente se desprendió de su túnica y se sentó sobre la madera fría.
data-p-id=a46434a7b788222b2696b7db479d7f2e,-¿De veras? –cuestionó sin apartar la mirada de él.
data-p-id=5ac463d907a2efedb220934f2c15017b,-Hace tiempo que he empezado a explorar un mundo... casi prohibido. Pero resulta que también tengo miedo.
data-p-id=54af6cdc985b19b3422efe4d2cfe16d2,-¿De qué?
data-p-id=0ca489528134a5543f7426115a12000f,-De que me acabe gustando demasiado y al final no quiera alejarme.
data-p-id=dcc087babb0005422ecf0fca0621e89d,-Si no lo haces, nunca lo sabrás –dijo mostrando una media sonrisa poco común en ella.
data-p-id=4a517b05ef60da6ae979d8429a6f7024,De nuevo se unieron en un beso lento. Él empezó a morderle fieramente el labio inferior y ella se dejaba llevar lanzando suaves gemidos.
data-p-id=4c3c3f3d0019f1f678588c344867252d,En ese instante sí que sentían que la ropa empezaba a estorbar... Poco a poco se fueron desprendiendo despacio del resto del uniforme; A él la lentitud y sensualidad con que la chica se desabotonaba la camisa le pareció un martirió y ella disfrutaba con esa expresión de impaciencia y fiero deseo en sus ojos grises. Se movía despacio porque esa mirada impaciente le excitaba mucho más.
data-p-id=30e8d0be8344861535db02112e3b2899,Draco se complació y se sorprendió al ver que en sus ojos no había miedo, confiaba en él y deseaba que la poseyera de nuevo. Habían conseguido abandonar la desconfianza, sabiéndose capaz de corresponderla, él tampoco tenía miedo de regalarle la más intensa de sus caricias. Le despertaba ternura, quería hacerla suya y mantenerla a salvo de todo. Cada gemido era una gota que poco a poco colmaba el vaso del éxtasis.
data-p-id=1dd1e1f24791c04d1ad19929d3a0a5dd,Ya no aguantaban más. Querían retarse y a la vez terminar de deleitase del otro. Necesitaban ese "algo más". Sentían que el otro era una sorpresa que se habían encontrado de repente en sus difíciles caminos.
data-p-id=e86f03db146feac21759f8193047d00d,La serpiente quería dominar y el águila estaba deseosa de aprender y ser también dominante de su elemento. Era una batalla que ninguno quería ni podía ganar, no querían terminar de sentir ese frenesí devorador. Ambos distintos en su especie, opuestos y líderes de sus correspondientes universos deseando fusionarse.
data-p-id=17c6b83fef0e7efa730b2e6437579e05,Una vez que se deshicieron del uniforme, él empezó a recorrer su blanco pecho depositando profundos besos a la vez que se deleitaba de la suavidad y calidez de la joven. Ella se embriagaba de su intenso aroma a colonia y pasaba sus manos por los cabellos y los fornidos brazos y espalda del chico. Notaba cómo se desprendía con destreza de su sujetador y el rubor de sus mejillas fue en aumento. Ahora tumbada sobre el pupitre sentía cómo la electricidad recorría su espalda al notar los besos y las caricias del Slytherin... Su lengua de serpiente.
data-p-id=027625c71c225bbf8871566e706ded9b,Malfoy volvió a invadir su boca y la tomó por los muslos acercándola más para sí. Luna lo sintió, y excitada, comenzó también a recorrer el cuello del muchacho posando las manos en su espalda y dejándose llevar marcándole con sus finas y poderosas garras de águila.
data-p-id=f918305e6c4152e65445ef3e67987ca4,Caricias,... el bello erizado,... los gemidos y gruñidos que les hacían aumentar el ritmo.
data-p-id=6943f49a41fcb4115be9b43c34b3b8b5,Se introdujo en ella despacio, notando cómo la chica arqueaba la espalda mientras profería un gemido intenso. Y le ayudaba a llevar el dolor depositando suaves besos en su frente y la comisura de sus labios...
data-p-id=0a2d30d75f0d685f75ae856c11b31227,¿Cuánto duraría esa aventura? No podían saberlo. Solo existía ese alocado presente donde ambos viajaban al universo opuesto. Donde se unían como imanes atraídos por la rareza que se transmitían.
data-p-id=692b811f1c494cab2b8756874a089e3e,Si las paredes hablaran... -Un momento- se dijo el Slytherin a sí mismo, estas paredes sí que podían hablar en cualquier momento con la ayuda de los retratos... ¿Con un muffilato bastaría para insonorizar el aula en la que en esa noche se estaba desprendiendo puro fuego y pasión? No estaba seguro. Lo único que quería era que esa chica de piel perlada y de melena enmarañada siguiera gimiendo y pidiéndole más con cada envestida. Que descolocara del todo sus ideas y su mundo, porque sabía que ambos ya una vez estuvieron a punto de perder la cordura por el sufrimiento, ahora se decía a sí mismo que si la perdían, que lo hicieran por el placer.
data-p-id=90de1ababff8879ffb497e01190f2f84,Sentía que estaba a punto.
data-p-id=10fb80b4a8585bdb02ac0787214e719a,Un trueno quebró el cielo. Ambos sentían la tormenta en su fuero interno y en ese momento se sentían capaces de hacer frente a cualquier cataclismo. Que las paredes temblaran, que el cielo resonara una y otra vez, era una respuesta a la pasión que se guardaban.
data-p-id=6106bde6db4b3fcab7a52d98e7637931,Fuera problemas, solo había espacio para el deseo.

data-p-id=fa0cf60fbce15f5e52fe19e93bd3f47d,¿Fin?

30 mayo 2020

Baile
baile
Tus manos son el baile
Tus manos son el baile

Tú y yo
Tú y yo
Sincronizados como nadie
Sincronizados como nadie
Tienes
Tienes
Un ángel que guía
Un ángel que guía
Tu alma y la mía
Tu alma y la mia
La rabia del Sol
La rabia del Sol
Y es que a mitad de camino entre tu cuerpo y el mio
Y es que a mitad de camino entre tu cuerpo y el mio
Tus ojos que brillan parecen dormidos
Tus ojos que brillan parecen dormidos
Tus pies son la arena y la ola soy yo
Tus pies son la arena y la ola soy yo
Tu movimiento sagrado me lleva contigo
Tu movimiento sagrado me lleva contigo
Si te espero sentado se muere algo mio
Si te espero sentado se muere algo mio
Y no, no es solo amor
Y no, no es solo amor
Tengo que sentir el calor y el aire
Tengo que sentir el calor y el aire

Que emana en tu cintura
Que emana en tu cintura
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Y que nos vea la Luna
Y que nos vea la Luna
Vamos a escapar
Vamos a escapar
Qué le importa a nadie
Qué le importa a nadie
Porque eres baile
Porque eres baile
Somos solo baile
Somos solo baile
Tú y yo
Tú y yo
Hipnotizados como nadie
Hipnotizados como nadie
Puedes sentir la energía
Puedes sentir la energía
Beber mi alegría
Beber mi alegría
Bailar al amor
Bailar al amor
Y es que a mitad de camino entre tu cuerpo y el mio
Y es que a mitad de camino entre tu cuerpo y el mio
Tus ojos que brillan parecen dormidos
Tus ojos que brillan parecen dormidos
Tus pies son la arena y la ola soy yo
Tus pies son la arena y la ola soy yo
Tu movimiento sagrado me lleva contigo
Tu movimiento sagrado me lleva contigo
Y si te espero sentado se muere algo mio
Y si te espero sentado se muere algo mio
Y no, no es solo amor
Y no, no es solo amor
Tengo que sentir el calor y el aire
Tengo que sentir el calor y el aire
Que emana en tu cintura
Que emana en tu cintura
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Vamos a aprender a bailar en braille
Y que nos vea la Luna
Y que nos vea la Luna
Vamos a escapar
Vamos a escapar
Qué le importa a nadie
Qué le importa a nadie
Vamos a aprender a soñar, escapar, respirar en braille
Vamos a aprender a soñar, escapar, respirar en braille

Vamos a aprender a jugar, inventar, a sentir en braille
Vamos a aprender a jugar, inventar, a sentir en braille

Vamos a aprender a vivir, caminar, a bailar en braille
Vamos a aprender a vivir, caminar, a bailar en braille



26 abril 2020

Ranas de chocolate 1




RANAS DE CHOCOLATE

(Draluna)



****






1

Un tren atestado de voces.

Ella no presta atención al bullicio ni a las palabras, se deja llevar por el traqueteo, deja que los raíles la lleven al lugar que desde ese día será su segunda casa.
Está en el pasillo en medio de todo.

Al parecer, no hay sitio para ella y sus revistas en ninguno de los compartimientos, pero piensa que a esas horas se lee mejor fuera con la luz natural entrando por las ventanas sin cortinas. Lo malo será cuando anochezca y baje la temperatura y deba ponerse la túnica. Pero, por otro lado, será la primera en enterarse de cuándo pasa la señora del carrito de los dulces.

Siempre se ha arreglado muy bien sola, pero debía de admitir que en casa la soledad se vive de una manera más placentera que en ese pasillo.

Se había despedido de su padre con una gran sonrisa en el rostro y el corazón lleno de emoción por la nueva aventura que se le presentaba, y pensaba que este primer traspié de no haber logrado conseguir un buen sitio en el tren solo era eso, algo que no ensombrecería su viaje por nada.

A pesar de todo, se encontraba cómoda, había logrado conseguir la postura adecuada en la esquina junto a la puerta que conectaba un vagón con otro, colgaba su chaqueta en uno de los pasamanos de la ventaba, llevaba puestas sus espectrogafas de color rosa, a un lado tenía su mochila repleta de llaveros y amuletos de recuerdo de muchos viajes que le hacían pensar qué otros recuerdos podría encontrar en el castillo de Hogwarts durante el tiempo que iba a pasar en él y donde los pondría, y a su otro lado pegado a la ventaba tenía esparcidas varias revistas y un cuaderno de dibujo. Había pintado en él durante las primeras horas del trayecto varios seres mágicos que según ella pululaban por el pasillo y sin las gafas que llevaba puestas serían muy difíciles de detectar.

Algunos alumnos del vagón habían estado cruzando el pasillo de un lado para otro, para ir a charlar con los de otros compartimientos o para ir al servicio. Siempre veía pequeños grupitos de gente, pero nadie parecía reparar mucho en su presencia.

En esos momentos ya todos los pasajeros se habían acomodado y acostumbrado al tren. El sol brillaba a pesar de que en Londres hacía mal tiempo y todos habían encontrado cómo pasar sus horas de viaje al menos en esa zona.
Tenía las piernas cruzadas para dejar paso a quien apareciese, pero aún así casi la pisan en el momento en el que la puerta del vagón se abrió de repente y una voz la sacó de su lectura de un sobresalto:

-¡Eh, mira por donde andas, niña!

-Curioso que seas tú quien lo diga, ya que no soy la que se ha movido… -respondió despegando los ojos de su revista para identificar al portador de los relucientes zapatos negros que acababan de hacerle una carrera en sus medias estampadas con ojos de todos los colores... sus favoritas por el momento.

-Estás en medio del pasillo, ¿cómo no quieres que te lleve por delante?

-Deberías mirar hacia el suelo con más frecuencia, a estos bichitos les gusta meterse dentro de los calcetines –dijo ella señalándole una ilustración de la página que estaba leyendo mostrándole un dibujo de lo que parecía un ciempiés con alas.- Por eso suelo llevar medias.

-¿Y el cerebro, te lo sueles poner de vez en cuando? –espetó el chico observando la página de la revista entre asqueado y analítico.

-Te aseguro que tú si lo llevas porque ahora mismo tienes unos cuantos Torposoplos flotando alrededor de tu cabeza –contestó ella quitándose unas gafas de un estilo algo hippie y que le quedaban algo grandes ignorando la bordería que desprendía el niño de pelo plateado.

-¿Pero tú de dónde diablos sales? –volvió él a ponerse a la defensiva esta vez observando a la niña más detenidamente y al pequeño campamento que había montado en la esquina del pasillo, el cual, no sabía por qué, pero le desconcertaba tanto que le empezaba a poner de mal humor viendo lo que para él solo era desorden. Sentía que eso no debería pasar en el tren, algo en ella no pegaba en ese lugar- … ¿Te has escapado de San Mungo o qué?

-No. Soy de primero. Me llamo Luna Lovegood. ¿Y tú?

El muchacho arqueó una ceja y se dispuso a seguir su camino tratando de ignorarla. Empieza a caminar por el pasillo asomándose con discreción a las ventanillas de los compartimientos procurando que nadie más reparase en él y que la mayoría tuviera las cortinas echadas.  

Ella entonces le sigue con la mirada e ignorando la falta de respeto e indiferencia que le está mostrando le pregunta:

-¿Tú tampoco has encontrado un sitio?

-¿Qué? Por favor, yo soy un Slytherin, ¿no lo ves? Yo siempre encuentro a los míos. Soy un alumno privilegiado –decía mientras le enseñaba orgulloso los colores de su túnica y el escudo con la serpiente grabada – Y ahora, guarda silencio, tengo una tarea que hacer.

-Vaya… Qué bien. Yo no sé en qué casa me podría tocar.

-Pues ojalá no tenga que verte en Slytherin. Y menos si vas a estar siempre tirada por el suelo y en medio de todo.

-No tengo preferencia… -dijo ella encogiéndose de hombros- Me parece emocionante no saber dónde me tocará.

-Muy bien, me da igual. Te he dicho que estés en silencio, niña…
Él mira el reloj que hay encima de la puerta sobre la cabeza de Luna Lovegood y ella sigue sus movimientos con curiosidad.

-Debe de estar al caer… -murmura él.

-¿Esperas a alguien?

-Podría decirse, ¡cállate!

Desde el otro extremo del vagón la puerta del pasillo se abre dejando ver un enorme carrito lleno de aperitivos y la menuda figura de una señora caminando hacia atrás varita en mano haciéndolo levitar para posarlo con cuidado en el pasillo de ese vagón 

-¿Algo del carrito, niños? –exclamó la señora.

Y de repente, como si se hubiera accionado un botón, las puertas de todos los compartimientos de ese vagón se abren casi al mismo tiempo dejando ver a grupitos de alumnos de diferentes cursos y casas que salían a hacer cola para comprar. El bullicio crece y las conversaciones se entremezclan. El espacio se llena enseguida de gente y a la señora regordeta del carrito casi ni se le ve desde la esquina en la que Luna está sentada. Ella ve como el chico Slytherin muestra una mirada pensativa, como si estuviera en medio de una partida de ajedrez y estuviera pensando en su siguiente movimiento.

Los alumnos hacían cola, impacientes y hablando de lo que les apetecía comprar, contaban monedas y se apretujaban. El Slytherin quitaba a la gente de su camino a empujones y con cara de desdén. Algunos se apartaban por si solos, al parecer reconociendo de quien se trataba.

Luna estaba pensando que a lo mejor debería aprovechar la ocasión para comprar algún aperitivo para el largo camino que quedaba aún. Pero esperaría a que todo el mundo terminase sus compras y que la señora llegase hasta el extremo del pasillo donde ella estaba, además no quería que sus cosas se extraviasen entre la multitud o que alguien las pisara. Le había parecido escuchar a un par de Nargles, pero eso sería muy extraño porque por ahí no había muérdago.

Quiso poner atención de nuevo en su revista, pero en ese momento nota algo extraño, algo le tapa la luz, había cambiado de repente, una gran sombra cruzaba por ese lado del vagón. Extrañada, alza de nuevo la cabeza para comprobar como la mayoría de niños deshacen la fila para pegarse apresuradamente a las ventanas exclamando y poniendo cara de asombro. Nadie daba crédito a lo que veía:

-¡Mirad eso!

-¿Qué es?

-¿No será un dragón?

-¿Qué dices? ¡Es un coche muggle!

-¡Pero está volando!

-¿Pueden hacer eso?...

-¿Y por qué no van siempre así entonces?
-No, hombre. Claro que no pueden… Se supone que ninguno puede.

-Parece que va solo.

-No sé, no se ve nada desde aquí.

-¡Jo, acaba de pasar rozando las vías!

-¿¡Y si se estrella!?

-¿Tiene vida propia?

-¿Pero entonces pueden o no pueden volar?

-¡Que no! Lo tienen que haber hechizado…

-¿Será una broma?...

Luna Lovegood se incorporó para observar el paisaje y ver si en realidad se trataba de una nueva y extraña criatura. Todos seguían el coche con la mirada lanzando comentarios de desconcierto y asombro. Ella se desilusionó un poco al comprobar que efectivamente era un coche muggle, pero imaginaba que podría ser también algún ser cambia-formas que adquiere la imagen de objetos comunes para pasar desapercibido… Aunque, si se trataba de eso en realidad, al cambia-formas no le serviría de mucho esa técnica de camuflaje con un objeto de tal magnitud... Empezaba a divagar en esos pensamientos mientras seguía observando la escena cuando volvió a recibir otro empujón, esta vez de los alumnos que tenía pegados a su derecha echando el aliento en el cristal. Ella ya algo más agobiada, se echó para atrás pensando en la curiosa escena. El coche muggle se iba alejando cada vez más del tren, pero los niños seguían entretenidos y sin acabar de entender lo que veían y haciendo bromas al respecto. Casi se les había olvidado para qué habían salido al pasillo.

En esos momentos, el chico rubio de Slytherin aprovecha la distracción de sus compañeros de escuela para caminar de nuevo por el pasillo y en su paso volvió a chocar con Luna, lo cual provoca que la niña observe la extraña escena más detalladamente con todo el mundo echado a un lado del vagón:

La señora del carrito comentaba con unos alumnos que parecían de cursos más elevados las cosas tan peculiares que se solían ver viajando en el Expreso de Hogwarts, por lo cual, no se percata de que le están sustrayendo por medio de un encantamiento una bolsa entera de lo que parecen cajitas de ranas de chocolate. 

El chico rubio de Slytherin se guardó el botín en un bolsillo de la túnica y su varita en el otro.

Cuanto el espectáculo del coche volador perdió interés y se escondió entre las montañas y árboles del paisaje, todo regresó a la normalidad y los presentes volvieron a lo suyo.

A la niña en ese momento se le quita el hambre y surge en ella un conflicto interno por lo que acababa de presenciar. Permaneció de pie con la revista en las manos.

Cuando la cola se disipó y cada alumno regresa a su sitio, el chico rubio deshace su camino y se acerca de nuevo a la puerta del vagón por la que había entrado analizando el carrito disimuladamente y mostrando estar muy tranquilo. Observa también a la niña extravagante y le lanza una mirada amenazadora cuando la señora se acerca a ellos y les pregunta si quieren comprar algo. Sabía que le había visto.

Luna niega con la cabeza y le da las gracias para, seguidamente, mirar de nuevo al niño serio que se cruza de brazos y responde que tampoco quiere nada.

La mujer hace levitar el carro de nuevo para pasarlo por la puerta y cuando esta se cierra tras de ella el chico suelta una risa y un gesto de suficiencia.

-Le acabas de robar una caja de ranas de chocolate a la dependienta –comentó Luna, pero para sorpresa del chico el tono era más de curiosidad que de reproche. No se la notaba escandalizada por lo que acababa de ver.

-Cierra la boca. Así es más emocionante. Además, ¿qué harás? –el chico se acerca más a ella, le saca una cabeza de altura, y le susurra de forma muy arrogante y algo amenazadora- ¿Vas a ir a decírselo? Puedo decir perfectamente que has sido tú.

Ella se queda en silencio, pensativa y cabizbaja. Decidió sentarse de nuevo en el suelo.

-Eh, Draco, ¿lo tienes? –preguntó otra voz. Luna vio como desde la puerta se asomaba otra cabeza de otro chico de cara rechoncha con túnica de serpiente y supuso que sería amigo del niño ladrón.

-Por supuesto, ¿pensabas que me iba a rajar?

-Haces muchas preguntas… -comenta Luna desde el suelo.

-Vale, venga, ahora se lo podremos restregar a esos de quinto curso –dijo el chico grande ignorándola.

-Pero, por favor, Crabbe, no te cebes como siempre y menos delante de ellos. Me dejas siempre en ridículo cuando comes con Goyle como un cerdo.

-Vale, pero me guardaré unas para nosotros antes de que las lleves al vagón de Slytherin.

-Ah, o sea que era una apuesta sucia… -volvióa intervenir la niña.

-¿Y a ti qué te importa, niñata? –respondió el chico llamado Draco ya cansado de la situación- . Mete la nariz en ese librejo y piérdete. No vas a decir nada, porque si no nos encargaremos de hacerte el curso insoportable te toque en la casa que te toque.

Mientras el chico gordito abre la bolsa deja caer al suelo unos cuantos pequeños paquetitos de ranas de chocolate que con el traqueteo del tren botaron hasta los pies de Luna. Entre los dos muchachos comenzaron a recogerlos a prisa.

La chica se incorporó para ayudarles dejando su revista en el suelo también y en lo que miraba hacia abajo para buscar las ranas vio que una había salido de su cajita y se disponía a dar un salto. Luna la cogió al vuelo adelantándose al chico rubio que en ese momento tenía cara de fastidio y al agacharse para cogerla también se había quedado con una mano apoyada en el brazo de ella.  

-Dámela –exigió él.

-Bueno, no tendría por qué. Técnicamente no es tuya, ya que se la has robado a la señora del carrito…

-¡Bah! Quédatela, ya la has tocado…

Iban a incorporarse cuando en ese momento él se dio cuenta de que aún seguía posando la mano en ella. Se miraron un instante de suspense a los ojos; Ella esbozando una media sonrisa y él arrugando la nariz por haberse atrevido a analizar cómo eran sus ojos sin las gafas rosas. La soltó de golpe, se giró y exclamó dirigiéndose a su amigo que luchaba por cerrar la bolsa:

-Maldita sea, Crabbe, vas a ir regando el pasillo de chocolate. Si quieres ya nos delatamos del todo, imbécil… ¡Fuera de mi vista!

-Qué poco agradable…-musitó Luna volviendo a su sitio.

Ambos chicos cruzaron de nuevo la puerta del vagón para regresar a sus asientos victoriosos, pero el muchacho rubio giró la cabeza para mirar por última vez a la extraña muchacha y lanzarle una última señal de desdén, intuye lo que acababa de decir y ella se despide haciendo un gesto de adiós con la mano mientras que él se limita a correr la cortina de la ventanilla de la puerta para no verla más.

Luna no se movió de esa zona del pasillo durante un largo rato y el niño Slytherin no volvió a pasar por ahí.

Una parte de ella se siente muy mal por haber dejado que el chico de pelo rubio se saliera con la suya y haber hecho como si nada hubiera sucedido delante de la pobre señora de los dulces que en esos momentos estaría echando en falta una gran bolsa de dulces, por lo que pensó en ofrecerle la ranita de chocolate a alguien del vagón. Cogió la caja y observó el cromo que venía con ella:

 Le había salido “El niño que vivió”.

Pensó que nadie querría la ranita si ya había saltado y sin envoltorio, así que se la comió ella. Con un ligero aunque dulce remordimiento. Y se guardó el cromo aunque no erá muy aficionada a coleccionarlos.

Se preguntaba si se le ocurriría pasar a Harry Potter por esa zona buscando el carrito de dulces, así su viaje seguiría siendo curioso. Pero la única persona que la sorprendió de nuevo fue un prefecto de Gryffindor de cabello pelirrojo y de semblante serio, que con un tono bastante estricto, le echó una reprimenda preguntándole que cómo se le ocurría quedarse en mitad del pasillo obstaculizando el paso al resto de sus compañeros. Luna quiso explicarse, pero el muchacho con tono repipi no aceptó argumento alguno, le citó varias normas de seguridad del tren y le ordenó que se levantase para ayudarla a buscar un asiento en los primeros vagones. Continuó diciendo que, si no había encontrado ningún sitio libre, es que no había buscado como es debido. Ella prefirió no discutir y seguirle por los vagones con su mochila a la espalda…

En ese momento ve sorprendida cómo el mismo coche de antes pasa volando al lado de las ventanas de nuevo y sonríe, sin embargo, el otro muchacho parece tan concentrado en citarle las normas del reglamento de los alumnos de Hogwarts al ser nueva, que no repara en la escena.